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En casi la mitad de los colegios de Estados Unidos se puede pegar a las niñas y los niños

En casi la mitad de los colegios de Estados Unidos se puede pegar a las niñas y los niños.

No hemos elegido un título sensacionalista para este post, a nosotras también nos resulta increíble pero ahora mismo en 2026, aunque pueda parecer cosa de otro siglo y de otro mundo, casi la mitad de Estados Unidos permite que en sus colegios se castigue el cuerpo de sus alumnas y alumnos, que se les pegue. Tanto nos ha sorprendido descubrir esto que hemos querido escribir sobre ello en el blog de opinionescolegios.

El punishment corporal está permitido en 19 estados en las escuelas públicas según los datos más recientes de NCES.

Los datos los hemos obtenido del U.S. Department of Education y de la National Center for Education Statistics (NCES) que nos indican que hay 19 estados de Estados Unidos donde es legal el castigo corporal en los colegios públicos, estos estados son: Wyoming, Tennessee, Texas, Oklahoma, Carolina del Norte y del Sur, Missouri, Mississippi, Louisiana, Kentucky, Kansas, Indiana, Idaho, Florida, Georgia, Colorado, Arizona, Arkansas y Alabama. En ninguno de estos estados está explícitamente prohibido pegar a niñas y niños, no obstante hay en algunos casos regulaciones específicas en las que determinados distritos escolares han decidido abolir esta práctica. Esto ha sucedido especialmente en los distritos urbanos grandes de Florida y Texas, como Houston, Tampa o Dallas entre otros. En los 31 estados restantes y el distrito de Columbia el punishment corporal está prohibido explícitamente en las escuelas públicas con libertad para las privadas, aunque en algunos de estos 31 también lo prohíben en los colegios privados, como en Nueva York, California, Washington o Nevada entre otros. 

Aunque está permitido pegar a niñas y niños en 19 estados, cada vez el castigo corporal se emplea menos.

Según datos federales del curso 2022-2023, algo más de 70.000 niñas y niños estudiantes norteamericanos de colegios públicos, fueron sometidos a castigos físicos. Vemos por la distribución de estados que es en el sur donde más concentra esta práctica, Alabama, Texas, Arkansas y Mississippi especialmente, donde parece que tienden a ser un pelín más cerrillos, como reacios fueron a abandonar la esclavitud. Y es que Estados Unidos es un país muy grande, con muchas relaciones forzadas a una unidad que solo lo es en algunos aspectos. Varios estudios concluyen que las y los afroamericanos, las y los niños con discapacidad y más los chicos que las chicas tienden a concentrar estas agresiones legales de adultos a niños. Fue la Corte Suprema de EE.UU la que habló la constitucionalidad del castigo corporal, en un caso llamado Ingraham U. Wright que data de 1977, por considerar que no violaba la Octava Enmienda. Desde aquel momento ha dependido de cada estado o distrito determinar, si allí se puede o no pegar a los niños y niñas.

La polémica ha surgido por la Ley HB 1255 de Florida que introducía cambios concretos en la regulación del castigo corporal en la escuela.

No hace muchos meses, a finales de 2025 se aprobó una norma en la Asamblea de Florida, conocida como HB 1255, que busca poner cierto coto a la disciplina física en los colegios del estado. Básicamente y aunque nos pareció una broma cuando lo leímos; se trata de recabar el consentimiento de las familias antes de pegarles a los niños. O bien un consentimiento general para todo el curso escolar, o bien una autorización específica cada vez que quiera pegarse al niño. La nueva ley obliga a que el procedimiento sea revisado cada 3 años y que si se le pega al niño, la familia reciba por escrito una explicación del motivo por el cual se le ha pegado y quién le ha pegado, que en un país donde va la gente armada por la calle no parece la mejor idea. Aunque peor idea que pegar a los niños en el colegio no se nos ocurre. Desde opinionescolegios estamos total y radicalmente en contra la infancia, no por ser infantes, sino porque si la niña y el niño aprenden a relacionarse a través de la violencia, nos encontraremos con un mundo como el actual o el pretérito, en el que lo determinante es la fuerza y no la capacidad, el mérito o la inteligencia. Debemos avanzar y claramente, desterrar la violencia de las aulas y de cualquier forma de interacción humana.

Cada vez más voces se posicionan en contra del castigo corporal en el colegio.

Organizaciones de defensa de la infancia y de derechos humanos han pedido la prohibición total de la pena corporal en los colegios. La literatura pediátrica y las evidencias recogidas por profesionales de todo el mundo, han asociado los castigos físicos con efectos negativos en el rendimiento escolar, el desarrollo emocional o el sentimiento de seguridad de niñas y niños que es tan importante en la infancia. La tendencia en Estados Unidos es en todo caso hacia la abolición completa de este castigo corporal en los colegios, es increíble que todavía hoy suceda, pero a la larga ocurrirá como en los más de 100 países en el mundo que prohíben totalmente pegar a niñas y niños en el colegio, entre ellos España por supuesto, donde contamos y ese es motivo de orgullo nacional, con los mayores estándares de protección a la infancia de todo el mundo.

1 Comentario

  1. Emilio Hest

    - febrero 26, 2026

    Después de leer el artículo de Opiniones de colegios sobre la situación en Estados Unidos, la verdad es que me ha dejado reflexionando bastante. Es sorprendente —y para muchos lectores quizá escandaloso— comprobar que en pleno 2026 aún hay casi la mitad de los estados estadounidenses donde la ley permite el castigo corporal en colegios públicos (es decir, que se puede pegar a niñas y niños como forma de disciplina).

    El artículo explica con datos que en 19 estados esta práctica es legal y todavía se utiliza en algunos centros, aunque cada vez menos. La mayor parte de estos casos se concentran en estados del sur y del medio oeste, y esto tiene implicaciones claras sobre cómo se concibe la disciplina escolar allí. Además, el texto menciona la polémica en estados como Florida, donde incluso se ha debatido exigir un consentimiento por escrito a las familias antes de aplicar este tipo de castigo.

    Como persona interesada en educación, me resulta chocante que algo que la mayoría de organizaciones de derechos de la infancia y asociaciones pedagógicas consideran obsoleto y potencialmente dañino siga siendo legal y practicado. La evidencia disponible indica que en muchos estados la corporalidad no mejora la conducta ni favorece el clima escolar, y que puede tener efectos negativos sobre el bienestar emocional del alumnado.

    También me parece interesante la reflexión del artículo sobre las diferencias culturales y legales entre países: mientras en España y en la mayor parte de Europa el castigo físico está prohibido en las escuelas desde hace décadas, en Estados Unidos todavía hay debates vigentes sobre su papel.

    En resumen, el artículo pone sobre la mesa un tema que quizá no es muy tratado en las conversaciones habituales sobre educación, pero que merece atención por su impacto en los derechos de la infancia y en las prácticas pedagógicas modernas. Me gustaría que aquí en la web comentásemos más sobre qué alternativas de disciplina positiva pueden funcionar mejor en el contexto escolar y cómo podemos aprender de experiencias de otros países para promover entornos más seguros y respetuosos para los niños y niñas.

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