

Familias de colegios del Opus angustiadas ante la retirada del concierto.
El Opus Dei está vinculado de diferentes modos a numerosos centros educativos en todo el mundo, también en España. Una de las particularidades que presentan los colegios cuya dirección espiritual está encomendada a este grupo religioso católico, quizá la más significativa, es que mantiene una diferenciación por sexos en sus aulas, hay colegios por tanto femeninos como masculinos. Ya hablamos hace meses en este blog de la postura de opinionescolegios sobre la Educación Diferenciada en España, que en resumidas cuentas es favorable, tanto por criterios estrictamente pedagógicos y científicos que expusimos en aquel post, como en términos de libertad de elección. La imposición del criterio propio siempre es un muy mal camino y si hay familias que por los motivos que ellas consideren, desean que sus hijas o hijos se eduquen el colegios que practican la Educación Diferenciada, puesto que no hay ningún perjuicio sino más bien lo contrario, debería respetarse la existencia y la financiación de estos colegios también.
Miles de familias en España optan cada año por la Educación Diferenciada, modelo que se ve amenazado al extinguirse por la LOMLOE el concierto a aquellos colegios que eduquen por separado a niñas y niños.
No son pocos los artículos que hemos encontrado hablando de educación segregada, eso no es correcto. Segregar es apartar a alguien de la convivencia común a causa de sus inferencias y suele denotar guarnición. Usar este término para referirse a la Educación Diferenciada, es hacer un uso torticero de las palabras, una crítica velada a un modelo tan lícito como cualquier otro y al que se ataca por motivos religiosos, sin atender en nada a los criterios educativos que lo avalan. Las palabras son muy importantes, por eso aclaramos que diferencia es la característica por la que una persona se distingue de otra y diferenciar es hacer distinción, percibir las diferencia que entre ellos, en este caso entre niñas y niños existen. No es educación segregada, sino diferenciada en función del sexo , debido a las particularidades manifiestas y evidentes que niñas y niños tienen en los distintos estadios de su maduración. No tiene nada de malo, es un modelo como cualquier otro, avalado científicamente, pero como ha quedado aplicado solo en colegios religiosos, se condena como algo nocivo y a extinguir, tachando el modelo de retrógrado, cuando lo que está buscando, a poco que una se pare a analizarlo, es precisamente la plena igualdad, atendiendo a cada niña y cada niño, conforme a sus necesidades específicas en cada momento.
La última gran reforma educativa la LOMLOE, determinó que no se iban a seguir financiando centros educativos que practiquen la Educación Diferenciada, esto aboca a las decenas de colegios con ese modelo, a plantearse qué hacer, puesto que el próximo curso toca renovar o no el concierto educativo en muchos de ellos. Hablamos de dos en Cataluña.
Los colegios Xaloc y Pineda de L’Hospitalet mantendrán la Educación Diferenciada aunque pierdan el concierto educativo.
Fue el pasado jueves 6 de noviembre de 2025. Hubo una reunión de las direcciones de 3 colegios de L’Hospitalet de Llobregat, en Barcelona, eran los colegios Avantis, de infantil, Xaloc el de chicos y Pineda de chicas, vinculadas a la organización religiosa Opus Dei y anunciaron que pese al riesgo de perder el concierto educativo, iban a mantener el modelo diferenciado. En riesgo están los 7 millones de euros anuales de financiación que estos tres centros reciben de la Generalitat y sin los cuales, está en riesgo su continuidad. La solución es convertirse en un colegio privado, lo cual si no reciben finalmente el concierto, es lo que sucederá a partir de septiembre de 2026. Sesenta años de historia avalan a estos colegios que atienden a 2.800 niñas y niños, 300 de los cuales están considerados vulnerables. Otros grandes colegios en Cataluña vinculados al Opus Dei han optado por fusionarse, manteniendo la diferenciación en las aulas, en vistas a ser más fuertes de cara a una eventual privatización, es el caso de: La Farga y La Vall, Canigó y Viaró, o Bell-Lloc con Les Alzines, este último femenino y considerado uno de los mejores colegios de Cataluña.
Las familias de Xaloc, Pineda y Avantis, han pedido que respete la Generalitat su derecho a elegir y mantenga el concierto, como es lógico. También hay quien los considera elitistas, a ellos les responde Carlos, padre de un niño de Xaloc: Estos colegios se abrieron en el barrio de Gornal, cuando sólo había campos de patatas, para poder dar una educación a la gente del barrio. La privatización es lo que los convertirá en colegios elitistas.
Actualmente las familias pagan cuotas de entorno a 300 euros mensuales sin comedor, si se privatizan, pagarán 400 y aumentará hasta 500 mensuales hasta 2030, según las previsiones iniciales de los colegios.
Esta situación absurda, sin sentido y perniciosa para los intereses de las y los alumnos, está causando problemas y angustia en las familias afectadas y en niñas y niños. No hay plazas libres en L’Hospitalet, no hay dónde colocar a 2.800 niñas y niños que están perfectamente escolarizados y que pueden ahora verse afectados por una decisión política que no beneficia a nadie.
En opinionescolegios lo tenemos claro, defendemos la Educación Diferenciada porque creemos en la libertad de elección y porque entendemos los beneficios pedagógicos del modelo. Y defendemos la escuela concertada porque es más barata que la pública, es de acceso universal y sin ninguna duda, al no haber funcionarios, la calidad del servicio educativo que se presta es indiscutiblemente mejor. Opinamos por tanto, que se está cometiendo un grave atropello en este caso, contra los derechos educativos de miles de niñas y niños y sus familias.



Rubén Regalado
- junio 26, 2026Como padre que valora la libertad de elección educativa y que cree que los colegios del Opus Dei deberían mantener el concierto, este artículo sobre familias angustiadas por la posible retirada me genera una opinión clara y favorable a su continuidad.
La preocupación de estas familias me parece totalmente comprensible. Si un colegio lleva décadas funcionando como concertado, cumpliendo la ley y ofreciendo un proyecto educativo que muchas familias eligen libremente, retirar el concierto de forma repentina supone un perjuicio directo para quienes ya confiaron en ese modelo.
Además, estos centros —como los del Opus— suelen tener altas tasas de satisfacción, buenos resultados académicos y una gestión eficiente. Desde mi punto de vista, eso justifica que sigan recibiendo financiación pública igual que cualquier otro concertado que cumple los requisitos.
Quitarles el concierto no solo afectaría a los colegios, sino sobre todo a las familias que no podrían asumir un cambio brusco de costes o de centro. Por eso creo que lo razonable es mantener la estabilidad y permitir que estos colegios continúen dentro del sistema de conciertos mientras sigan cumpliendo la normativa.
Valeria Fortes
- junio 25, 2026¡Lo que nos faltaba por leer! De verdad que se me revuelven las tripas como exdocente que ha pasado media vida defendiendo la enseñanza pública frente a los desmanes de la patronal del concierto. ¿Familias «angustiadas»? Angustiadas están las familias trabajadoras que no tienen plaza en la guardería pública de su barrio, o las que ven cómo los techos de los colegios de sus hijos se caen a pedazos por la falta de mantenimiento estructural mientras la administración mira para otro lado.
Llamemos a las cosas por su nombre: la retirada del concierto a los colegios que segregan por sexo no es ningún ataque a la libertad de elección, es pura y simple aplicación de la ley y una cuestión de justicia social básica. Es intolerable que con el dinero de los impuestos de todos se haya estado financiando durante décadas a centros del Opus Dei que vulneran los principios más elementales de la coeducación y la igualdad, separando a los niños de las niñas como si viviéramos en el siglo pasado.
Si un grupo religioso o una élite económica quiere educar a sus hijos bajo un modelo de segregación y con un ideario ultraconservador, me parece muy bien, están en su derecho; pero que se lo paguen de su propio bolsillo.
El dinero público debe ir destinado, de manera exclusiva, a la escuela pública: la única que no discrimina ni por sexo, ni por procedencia, ni por nivel socioeconómico. Que estas familias hablen de «drama» porque ahora van a tener que pagar una matrícula privada o escolarizar a sus hijos en el sistema ordinario —donde convivimos el común de los mortales— demuestra la burbuja de privilegios en la que han estado viviendo a costa del erario público.
Ya era hora de que se cerrara el grifo de la financiación a la segregación. Menos lágrimas de cocodrilo por los privilegios perdidos de unos pocos y más recursos para la escuela de todos.
Salvador
- junio 12, 2026Quiero expresar que en mi opinión este me parece un artículo muy necesario para entender el impacto de una decisión que, desde mi punto de vista, es un paso en la dirección correcta. La retirada de los conciertos educativos a los colegios que segregan por sexo no es un ataque a las familias, sino una apuesta firme por la igualdad y por optimizar los recursos públicos.
El dinero de todos los contribuyentes debe destinarse prioritariamente a una educación pública e inclusiva que fomente la coeducación. Es comprensible que el cambio genere incertidumbre en las comunidades de estos centros, pero la financiación pública exige el cumplimiento de unos principios de equidad que la segregación por género no cumple en los tiempos actuales. Quien desee un modelo educativo privado o diferenciado está en su pleno derecho de elegirlo, pero bajo una financiación privada. Excelente análisis para abrir un debate tan importante.
Marcos Milá
- mayo 21, 2026He leído con mucha atención este artículo y creo que pone sobre la mesa un debate que va mucho más allá de las creencias religiosas o de las opiniones particulares sobre el Opus Dei. Al final, lo que está en juego aquí es la libertad de elección de las familias y la estabilidad de los propios alumnos.
Me parece muy acertada la aclaración que hace el post sobre la diferencia entre «segregar» y «diferenciar». Es injusto usar términos con tanta carga negativa de forma torticera para desprestigiar un modelo educativo que es perfectamente lícito y que cuenta con una trayectoria pedagógica respetable detrás. Si hay miles de familias en España que, basándose en la maduración de sus hijos, prefieren optar por la educación diferenciada, su derecho constitucional a elegir la formación que desean para ellos debería ser respetado y, por supuesto, financiado en igualdad de condiciones si los centros cumplen con los requisitos de calidad.
El caso de colegios como Xaloc, Pineda o Avantis en L’Hospitalet refleja una realidad social innegable: no estamos hablando de centros elitistas nacidos para una clase privilegiada, sino de colegios con décadas de historia arraigados en barrios trabajadores que atienden a miles de alumnos, muchos de ellos vulnerables. Forzar la retirada de los conciertos por motivos puramente políticos no perjudica a las grandes instituciones, perjudica directamente a los bolsillos de las familias trabajadoras que ahora se enfrentan a subidas de cuotas inasumibles de hasta 500 euros, o a la angustia de no saber dónde escolarizar a sus hijos ante la falta de plazas libres en la zona.
Es una lástima que la LOMLOE asfixie la pluralidad de modelos. En lugar de restar opciones y generar incertidumbre, la administración debería centrarse en garantizar que existan alternativas diversas y de calidad para todos. Todo mi apoyo a las familias que están pasando por esta situación de incertidumbre.