Descripción
Colegio Juan de Lanuza

Datos generales Colegio Juan de Lanuza:
- Privado.
- Laico.
- Mixto.
- 626 alumnas/os y 70 profesoras/es (Datos del curso 2026)
- 618 alumnas/os y 63 profesoras/es (Datos del curso 2024)
El colegio Juan de Lanuza de Zaragoza, es un concepto diferente de centro educativo. Este colegio está gestionado por una cooperativa de familias. En el colegio Juan de Lanuza tratan de redefinir el concepto de enseñanza, aportando una nueva visión. En sus aulas, el proceso de enseñanza-aprendizaje se realiza sin libros de texto durante las etapas de Infantil, Primaria y parte de Secundaria, separándose de este moco de los contenidos estandarizados y logrando una verdadera personalización de la enseñanza.
En el colegio Juan de Lanuza, se toman muy enserio hacer de su entorno, un espacio saludable y sostenible. En el curso 2023/2024, incluyó la inteligencia artificial dentro del currículo académico desde 3º de primaria hasta bachillerato.
Historia del y filosofía del Colegio Juan de Lanuza
El Colegio Juan de Lanuza, fundado en 1978 por una cooperativa de familias, es un centro privado, bilingüe y laico que se ha consolidado como un referente educativo en Zaragoza.
Desde sus inicios, su misión ha sido formar “ciudadanos integrales que sepan ser, saber y crear” su propio proyecto vital. Se basa en principios de participación democrática, respeto, mejora continua y sostenibilidad .
Metodología y proyecto educativo del Colegio Juan de Lanuza

El enfoque educativo del colegio es constructivista, activo y centrado en proyectos. Este centro educativo potencia la estimulación cognitiva desde edades tempranas, y la educación emocional como parte fundamental del desarrollo personal. Cuenta con programas avanzados como:
- New Venture Today, integrando emprendimiento social y prácticas reales para alumnado de Bachillerato.
- Destrezas de Pensamiento, inspiradas en Lane Clark, Robert Swartz y David Perkins, para desarrollar pensamiento crítico desde Infantil hasta Secundaria.
- Experiential Learning, con actividades como viajes de estudios, granja-escuela e intercambios internacionales, para consolidar el aprendizaje en contextos reales.
Además, el colegio fue pionero en Aragón con el Primary Years Programme (PYP) del Bachillerato Internacional, lo que refuerza su enfoque transdisciplinar en Infantil y Primaria.
Etapas que se pueden cursar en el Colegio Juan de Lanuza
Juan de Lanuza abarca Educación Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato:
- Infantil y Primaria (3–12 años): educación plurilingüe, sin libros, con Jolly Phonics para inglés, y aprendizaje integral con PYP.
- ESO (12–16 años): profundización en destrezas de pensamiento, robótica, programación y pensamiento computacional.
- Bachillerato (16–18 años): con modalidades de Ciencias, Humanidades, Tecnología, Bachillerato Dual, robótica avanzada y STEAM.
- Además, realiza intercambios internacionales (Suecia, EE.UU., Reino Unido, Canadá) y acoge a estudiantes del programa American High School Zaragoza.
Instalaciones destacadas del Colegio Juan de Lanuza
El colegio dispone de espacios innovadores y originales:
- MakerSpace: laboratorio de creatividad tecnológica donde se desarrollan proyectos con impresoras 3D, robótica, IA y propuestas inclusivas con la Fundación DFA.
- Aulas tecnológicas con tablets, programación desde los 3 años y espacios digitales colaborativos .
- Escuela saludable certificada, con comedor sostenible premiado por Ebrópolis (2014/15), huerto escolar y gestión medioambiental activa.
Curiosidades que hacen destacar al Colegio Juan de Lanuza
- Primer centro con cátedra universitaria de innovación educativa en España: la Cátedra Juan de Lanuza está vinculada a la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza desde 2012.
- Retotech: ha participado varios años en este prestigioso concurso nacional de robótica, obteniendo premios por proyectos con IA aplicada al reciclaje.
- Programas como Inspiringirls y APS refuerzan el liderazgo femenino en el alumnado.
- Inclusión y sensibilización social, gracias al acuerdo con la Fundación DFA para desarrollar productos tecnológicos que ayuden a personas con discapacidad.
Opiniones sobre el Colegio Juan de Lanuza
El Colegio Juan de Lanuza es una opción educativa sobresaliente para niñas y niños: fomenta la creatividad, el compromiso, el desarrollo integral y una visión global, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia real y significativa.
Tu opinión sobre el colegio Juan de Lanuza le interesa a mucha gente que está pensando en este centro para sus hijas e hijos. ¿Eres o has sido estudiante o tus hijas o hijos han estudiado en este colegio? Tus opiniones sobre el colegio Juan de Lanuza serán muy valoradas y tenidas en cuenta por quienes nos visitan.
Opinar en esta web es muy fácil, no es necesario registrarse, solo hay que poner un nombre o seudónimo y un email. Ten en cuenta que las opiniones se moderan. Gracias por tu contribución.
Laura Lorente
Soy Laura, tengo 39 años y soy mamá de dos niñas preciosas de 7 y 10 años que van a Primaria en el Colegio Juan de Lanuza aquí en Zaragoza. Llevamos ya cuatro cursos maravillosos en este centro y, de verdad, cada día doy gracias por haberlo elegido. Desde el primer contacto en las puertas abiertas, supimos que era el sitio perfecto para que mis hijas crecieran felices, seguras y muy bien preparadas.
El Colegio Juan de Lanuza es un colegio privado bilingüe (castellano-inglés como vehicular desde pequeñitos, y con opción a más idiomas como francés o chino) fundado en 1978 por un grupo de familias que querían algo diferente y mejor para sus hijos. Lo gestionan como una cooperativa sin ánimo de lucro, lo que significa que todo el dinero se reinvierte en los niños: profesores motivadísimos, instalaciones actualizadas y un proyecto educativo que gira en torno a tres pilares que me encantan: ser, saber y crear. Mis niñas no solo memorizan, sino que aprenden a pensar, a ser creativas, a usar la tecnología de forma ética (tienen su propio modelo de Competencia Digital Humana con robótica, programación, diseño 3D e incluso inteligencia artificial desde edades tempranas) y, sobre todo, a ser buenas personas.
Lo que más valoro es la atención personalizada: las ratios son bajas, hay orientadores a tiempo completo desde Infantil hasta Bachillerato, y el trato es cercano y afectuoso. Las niñas llegan a casa ilusionadas contando proyectos, experimentos en los laboratorios (tienen de Física, Química, Biología y Tecnología), actividades en el huerto ecológico o en el comedor sostenible con productos de proximidad y ecológicos. Además, las instalaciones son impresionantes: polideportivo, gimnasio, pistas de tenis, sala de yoga, pista de atletismo, salas multiusos… y un montón de extraescolares deportivas, artísticas y de idiomas que les permiten desarrollarse sin tener que ir de un sitio a otro.
No es casualidad que el Colegio Juan de Lanuza sea considerado el mejor colegio privado de Aragón según el ranking de El Mundo (donde lleva años consecutivos entre los 100 mejores de España, ¡24 años ya en el top nacional!), y que en 2026 haya sido el único centro de Aragón en la lista de los 100 mejores colegios de España de la revista Forbes. Han destacado por su innovación, por los resultados académicos excelentes (como ser número uno en Aragón en la EvAU en fases obligatoria y voluntaria), por la formación en valores, la internacionalización y la sostenibilidad. ¡Y todo eso lo vivo yo en el día a día con mis hijas!
Frente a la educación pública, donde a veces las clases están muy masificadas y falta esa atención individual y ese enfoque tan integral, la educación privada como la del Colegio Juan de Lanuza es la mejor decisión que podemos tomar los padres. Aquí mis niñas no son un número más: son personas únicas a las que cuidan, motivan y forman no solo académicamente, sino también emocional y éticamente. Por eso recomiendo el Colegio Juan de Lanuza a todas las familias que busquen excelencia, bilingüismo real, valores sólidos, innovación y, sobre todo, felicidad para sus hijos. Si estáis dudando, id a visitarlo, hablad con otras familias y veréis la diferencia. ¡Yo lo elegí y lo volvería a elegir mil veces!
Gracias de corazón a todo el equipo del Colegio Juan de Lanuza por hacer que cada mañana sea especial para mis pequeñas. ¡Seguimos creciendo juntos!
Un abrazo grande,
Laura (mamá orgullosa del Colegio Juan de Lanuza)
Carlos Gapa
Desde el primer día, en el Colegio Juan de Lanuza, he visto cómo mis hijos se sienten parte de una comunidad cercana, motivada y preparada para los retos del presente. El equipo docente transmite profesionalidad y cercanía, y el colegio no sólo se centra en lo académico: fomenta valores, creatividad y competencias reales.
Además, me llena de orgullo que el Colegio Juan de Lanuza participe en eventos recientes como el foro “Educación en tiempos de IA: adaptarse para educar mejor”. Eso demuestra que apuestan por una formación innovadora, que mira al futuro sin perder de vista lo esencial: la persona. También el Colegio Juan de Lanuza fue distinguido con el Premio Mentes AMI 2025 en Competencia Digital. Esos reconocimientos confirman que es una institución que no se queda estancada.
Si estás buscando un colegio en el que tus hijos crezcan en un entorno seguro, motivador y con visión de futuro, te animo de verdad a que consideres el Colegio Juan de Lanuza. En mi experiencia, ha sido una excelente decisión: mis hijos disfrutan, se sienten respaldados y están aprendiendo para la vida. Espero que tu familia también encuentre allí ese mismo tipo de crecimiento.
Lola
Cuando pienso en mis años en el Colegio Juan de Lanuza, es como abrir un álbum lleno de colores, de aprendizajes y de momentos entrañables. Terminé mis estudios allí hace apenas unos años, pero siento que el colegio sigue formando parte de mí: no solo me enseñó contenido académico, sino a pensar, crear y relacionarme con el mundo con curiosidad y respeto.
Desde el inicio, recuerdo el ambiente bilingüe que respirábamos: el inglés no era solo asignatura, sino parte de nuestro día a día desde Infantil hasta Bachillerato. El colegio es privado, laico y bilingüe, con un proyecto educativo centrado en la innovación, las nuevas tecnologías y una metodología activa en la que el alumno es protagonista.
Las instalaciones del colegio me parecían luminosas, modernas y muy bien cuidadas: aulas amplias con buena ventilación, salas de informática con equipos actualizados, un laboratorio de ciencias al que siempre me encantaba ir, y espacios para el arte, música y tecnología. También contábamos con espacios verdes y zonas de recreo donde jugábamos al aire libre. En mis últimos cursos, se inauguró una vía maker o espacio de innovación tecnológica (robotica, programación) que se convirtió para muchos en iniciativa estrella dentro del colegio.
Durante mi paso por Primaria, un año participé en el proyecto de “semana del libro” que consistía en que cada clase preparaba una ambientación literaria diferente. Yo estaba en 5.º y mi clase eligió “Las aventuras del Lejano Oeste”. Una tarde los profes transformaron el pasillo en decorado con cactus de cartón y “salones” improvisados, y los profesores de Inglés y Lengua hicieron un “duelo de pistolas” (de agua) con preguntas de vocabulario. Fue divertido, algo loco, pero nos motivó muchísimo para leer y preparar nuestros textos con más ilusión.
En Secundaria, tengo grabado un episodio con la profesora de Biología, la Sra. Morales: estábamos en un laboratorio haciendo un experimento sobre microscopía, y por error uno de mis compañeros dejó caer una placa de Petri con unas bacterias (inofensivas, claro). En ese momento, la profesora mantuvo la calma, nos pidió que nos sentáramos mientras recogía todo con profesionalidad, nos explicó los procedimientos adecuados de seguridad y transformó el incidente en una lección práctica sobre responsabilidad científica. Fue un momento de tensión convertido en aprendizaje real, y a día de hoy recuerdo esa clase como una de las mejores de toda mi etapa en el colegio.
Gracias al enfoque riguroso pero cercano del Juan de Lanuza, al profesorado implicado y a la estructura educativa del centro, pude acceder sin dificultad a la universidad que soñaba: estudié Ingeniería Informática, carrera exigente, y creo que parte de esa base la obtuve allí. Muchos de mis compañeros también optaron por grados de ciencias, arquitectura, filología o estudios internacionales. El colegio siempre nos impulsó a explorar nuestras pasiones, no solo ceñirnos al currículo.
En la parte de atención a la diversidad me sentí acompañada: si algún alumno necesitaba refuerzos o apoyo extra, había mecanismos (como tutorías especializadas, clases de refuerzo, adaptaciones) para que nadie se quedara atrás.
Si estás buscando un colegio que combine exigencia académica, proyecto internacional, instalaciones modernas y un trato cálido, Juan de Lanuza es definitivamente un candidato excelente. Estoy agradecida por esos años que me forjaron como estudiante y como persona.