

Cómo hacer una zona de estudio práctica.
Hace unos meses comenzó el Curso Escolar 2025/2026 y las niñas y los niños ya están teniendo que hacer los polémicos deberes escolares. En opinionescolegios te damos en este post algunas ideas, para que construyáis en casa una zona apropiada al estudio.
Los deberes NO deben hacerse en la mesa de la cocina.
Y sí nos lo imaginamos, ahí es precisamente donde los hace la tuya o los tuyos. Suele ocurrir porque es una zona de paso donde pueden estar controlados y tú efectivamente, ves que los están haciendo. Comprensible pero incorrecto. Trabajar en zonas concurridas como la cocina o el salón distrae y aunque puedan llegar a centrarse en lo que hacen, quizá no lo retengan y por ello, el objetivo pedagógico que persiguen esos deberes no llegue a cumplirse.
Aunque a veces pongamos el grito en el cielo con los deberes, de los que ya hablaremos en esta web más adelante, su objetivo no es molestarnos a las madres y padres ni a las niñas y niños, sino ayudarlos en su proceso de aprendizaje y por ello, al hacerlos han de observarse unas pautas, y no que su realización sea algo mecánico de lo que no puedan extraer ningún sentido.
Crear una zona específica de estudio es lo ideal.
No tardarán en llegar los exámenes y no se puede estudiar en el salón viendo la tele.
Lo primero es elegir una zona de la casa, en la que ubicar un espacio que solo sirva para el estudio. Cada familia dispone de una cantidad distinta de metros cuadrados y aunque lo idóneo sería, encontrar el lugar en el propio cuarto infantil, en ocasiones eso no es posible. En esos casos podemos encontrar en casa otros espacios que cumplan la función, pero lo importante será que el espacio designado, sea el adecuado y sea siempre el mismo.
- Mucho ojo a las medidas del escritorio.
Necesitará un escritorio de como mínimo 70 centímetros de largo, aunque lo ideal sería de 120 y al menos de 55 de fondo. Es muy importante que la silla de la que disponga sea cómoda y pueda mantener la espalda recta y los pies le lleguen al suelo. Si no le llegan, coloca un reposapiés pero que no le cuelguen, porque eso es un motivo de distracción. También es importante una cajonera en la que se almacenen las cosas propias del estudio. Una buena idea nos la propone este gráfico, que venía en una noticia de la edición en papel del Periódico Ideal en septiembre de 2025.

La decoración del espacio de estudio es importante.
Cristina Larumbe es interiorista y autora del libro “101 Trucos para decorar”. Ella propone soluciones para los casos en que el espacio para estudiar o hacer los deberes no pueda darse en el propio cuarto del niño o la niña. Biombos o tabiques pueden estar bien, pero a veces no es posible, en esos casos, al menos establezcamos distintos ambientes que sean armónicos. Las zonas enfocadas en estudio o deberes, pueden delimitarse con alfombras, colores o iluminación.
No olvidemos que una buena iluminación es clave para que se vean bien y no se les canse la vista. Lo ideal será siempre la luz natural, pero cuando no sea eso posible, una buena luz cálida cenital en el techo y un flexo de luz fría, favorecen la concentración de la estudiante.
Puede parecer un tema menor, lo de la decoración, pero no lo es, un espacio concreto, decorado de un modo específico que invite al estudio y a hacer las tareas escolares es muy importante, porque favorece el que el niño o la niña, se ponga en predisposición de realizar esos deberes o de atender a esos estudios. Esto ayuda a la concentración y por tanto, siempre que sea posible, es lo que debemos procurar hacer, crear un espacio específico en casa para hacer deberes y estudiar y siempre que se pueda, en su propia habitación mejor que un lugar de uso común. Lo fundamental con los deberes, es que se hagan y se entiendan, que se interiorice su contenido, en caso contrario, efectivamente, solo son una molestia. Y no es para eso para lo que se ponen deberes.



Patricia Cañadas
- enero 29, 2026He leído con mucha atención el artículo de Opiniones Colegios sobre cómo crear una zona de estudio práctica y me gustaría aportar mi granito de arena. Muchas veces subestimamos cómo el entorno físico afecta directamente a la capacidad de concentración y, lo que es más importante, a la motivación intrínseca de los estudiantes.
Lo que dice el artículo es fundamental, pero si profundizamos en lo que recomiendan expertos en pedagogía y ergonomía hoy en día, hay tres puntos que me parecen clave para complementar esa «zona de estudio perfecta»:
La «Regla de la Luz»: El artículo menciona la importancia de la luz, pero en redes educativas se insiste mucho en la temperatura del color. Para estudiar, lo ideal es una luz blanca neutra (entre 4000K y 5000K), ya que imita la luz del día y mantiene el cerebro en estado de alerta, reduciendo la fatiga visual. Además, siempre es un acierto colocar el escritorio de lado a la ventana (si eres diestro, que la luz entre por la izquierda) para evitar sombras molestas sobre el papel.
Ergonomía Evolutiva: Algo que se comenta mucho en foros de padres es la inversión en mobiliario. No se trata solo de que sea «práctico», sino ajustable. Un niño crece rápido, y una silla que no permite que los pies apoyen firmemente en el suelo o un escritorio a una altura incorrecta provocan micro-distracciones por incomodidad física. ¡La concentración empieza por una espalda bien apoyada!
El «Minimalismo Visual» vs. Personalización: Hay un debate interesante en Instagram y Pinterest sobre esto. Mientras que el artículo sugiere orden (lo cual es vital), los psicólogos educativos sugieren que el espacio no debe ser «frío». Permitir que el alumno personalice una pequeña parte (un corcho con sus metas, una planta o una frase motivadora) ayuda a que sienta el espacio como suyo, lo que reduce la resistencia a sentarse a trabajar.
Zonas libres de tecnología recreativa: Una tendencia que funciona muy bien es diseñar el espacio bajo la premisa de «una sola pantalla». Si se usa el ordenador para estudiar, el móvil debería estar en una «estación de carga» fuera del alcance visual. El simple hecho de ver el móvil (aunque esté apagado) consume recursos cognitivos según algunos estudios recientes.
Me alegra que se traten estos temas en plataformas como esta. Crear una zona de estudio no es solo comprar una mesa y una silla; es diseñar un refugio donde el niño o adolescente se sienta capaz y tranquilo. Como bien dice el artículo, el orden externo facilita el orden interno. ¡Un espacio bien pensado es la mitad de la batalla ganada contra la procrastinación!