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Opiniones sobre la adicción de los niños a los videojuegos y su impacto en las aulas

Opiniones sobre la adicción de los niños a los videojuegos y su impacto en las aulas.

¿Tenemos en España un problema con la adicción de niñas y niños a los videojuegos? Vamos a verlo. Con datos.

En nuestro país las y los menores de entre 11 y 18 años que juegan a videojuegos más de 8 horas al día, una barbaridad digna de ser analizada, representa un 2.4% del total de población en esta franja etaria. Por su parte las y los mayores de 18 años ascienden al 3.4% de la población.

● Un 2.4% de niñas y niños juegan más de 8 horas diarias.

Pudiera parecer que un 2.4% no es una cifra extraordinariamente alta, y desde luego no lo es, pero hablamos de aquellas/os que pasan más de 8 horas al día, no hay todavía cifras claras del consumo real de videojuegos en menores y cómo esto repercute en su rendimiento escolar. Lo que está claro es que como mínimo un 2.4% de niñas y niños en España o bien faltan a clase con cierta regularidad, o no deben de ser capaces de aprovechar las clases demasiado, después de ocho o más horas de exposición a los videojuegos.

La industria del videojuego gana terreno en España.

En 2024 en España, según la Asociación Española de Videojuegos se facturaron 2408 millones de euros y calculan que casi la mitad del país ha jugado alguna vez a algún videojuego. En este sentido poco podemos opinar, porque ninguna de las gestoras de opinionescolegios fue aficionada en su infancia a la videoconsola ni es actualmente usuarias de ningún videojuego. En todo caso y como pedagogas y maestras, somos conscientes y aceptamos, que hay videojuegos con valor pedagógico y educativo, pero aun así, alentamos siempre que esto sea posible , a que niñas y niños jueguen analógicamente. Y en todo caso siempre por debajo de los 10 años.

No es afán por lo tradicional. Es que la evidencia empírica demuestra que el videojuego aísla y por ello en edades tempranas no debería utilizarse en ningún caso, pese a lo cómodo que resulta, ponerle al niño o la niña el cacharrito y olvidarse de ellos.

Atención a las adicciones y las apuestas online, porque llegan a través de videojuegos inofensivos.

Rosa Ana Santolaria Gómez, es psicóloga responsable del Servicio de Terapia en Línea de FEJAR y avisa a madres y padres que presten mucha atención a que juegan sus hijos. Porque juegos que parecen inofensivos, como los de fútbol, pueden ser la puerta de entrada a las apuestas. Estas consideraciones las hacía en el Curso de Verano de la UCM; Adicciones sin sustancias: Investigación y estrategias de intervención. Una de las cosas que ha dicho Santolaría Gómez y que aunque parezca una evidencia pocas veces se reflexiona, es que antaño para apostar había que ir presencialmente a un sitio de juegos, ahora prácticamente todos llevamos en el bolsillo un casino al que podemos acceder las 24 horas.
En varios estudios se revela que el 9.3% de menores de 12 años han jugado online, aunque no esté permitido. Nos referimos a juegos con apuestas. Todos ellos previamente, han jugado a videojuegos inocuos y han querido ir más allá.

Las chicas ya videojuegan más que los chicos.

Cada vez hay más menores adictas/os a los videojuegos, como demuestra el hecho de que en 2025, la media de edad de las terapias se inicie con 18 años, evidentemente la adicción comenzó en la minoría de edad.

Nos ha sorprendido descubrir que las mujeres ya jugamos más que los hombres, un 50.49% del total de videojugadores. Sin embargo, solo el 10% de las personas en terapias contra la adicción a los videojuegos son mujeres.

● Hay alternativas a los videojuegos muy positivas.

Es el caso del Proyecto Europeo RESCCUE, coordinado por el Hospital Sant Joan de Déu y con la participación de la Universitat Oberta de Catalunya UOC, en coordinación con otras entidades, que han creado un juego de mesa llamado: Print&Play que busca prevenir y detectar la violencia online y doméstica hacía la infancia y la adolescencia. Este juego ya ha sido testado y ha arrojado resultados de lo más positivos.

1 Comentario

  1. Jesús Villaverde

    - enero 20, 2026

    He leído con mucha atención el artículo y no puedo evitar sentir una profunda preocupación. Como padre y observador del ámbito educativo, veo a diario cómo la adicción a los videojuegos ya no es solo un problema doméstico de ‘un rato de ocio’, sino que se ha trasladado al corazón de las aulas, mermando la capacidad de aprendizaje de toda una generación.

    Lo que menciona el texto sobre el impacto en el rendimiento escolar es solo la punta del iceberg. Si investigamos un poco más allá, vemos que la OMS ya reconoce el ‘trastorno por uso de videojuegos’ como una enfermedad mental. En foros de docentes y redes sociales como X o grupos de Facebook de pedagogía, el clamor es unánime: estamos recibiendo alumnos con una tolerancia a la frustración nula y un déficit de atención alarmante. El sistema de ‘recompensa inmediata’ de los juegos (los famosos likes, niveles y loot boxes) está atrofiando la paciencia necesaria para resolver un problema de matemáticas o comprender un texto complejo.

    Además, hay un dato que se comenta mucho últimamente y que me inquieta especialmente: el impacto en el ciclo del sueño. Muchos estudiantes pasan las noches conectados y llegan a clase en un estado de ‘jet lag’ tecnológico permanente. Esto no se soluciona solo con prohibir móviles en el recreo; hace falta una concienciación profunda de las familias y un apoyo psicológico real en los centros para detectar estos patrones de adicción antes de que el fracaso escolar sea inevitable.

    Me gustaría que los colegios empezaran a tratar este tema con la misma urgencia con la que se tratan otros riesgos de salud. No podemos permitir que el algoritmo de una empresa de software tenga más influencia en nuestros hijos que sus propios profesores o libros. Gracias por abrir este debate tan necesario.

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