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El gobierno negocia la bajada de ratios en clase con alumnos vulnerables

El gobierno negocia la bajada de ratios en clase con alumnos vulnerables. Opinamos.

A finales del mes de septiembre el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, anunció que el ejecutivo negocia a través del Ministerio de Educación, con los principales Sindicatos de trabajadoras/es de la enseñanza una ley, que si llegase a ser aprobada por el Parlamento, bajará los ratios y recortará las horas máximas de docencias semanales a partir del próximo curso 2026/2027, en algunas aulas, no en todas.

La discapacidad, la pobreza, la inmigración y los cursos críticos son los criterios que más determinarán la fijación por ley de los ratios.

Esta propuesta presentada el martes 23/09/2025 por el Ministerio que dirige Pilar Alegría y a la que le queda todavía un muy largo trámite hasta poder ser presentada en sede parlamentaría, no tiene previsto bajar los ratios en general. ¿El problema? La falta de recursos.

  • El ratio es la cantidad de alumnas y alumnos que hay en un aula respecto al número de docentes que las/os atienden. Cuanto menor sea el ratio, mejor será la atención que reciban.

La educación depende en España en última instancia de las Comunidades Autónomas, de ahí entre otras cosas los desequilibrios territoriales. El Ministerio pedirá a las autonomías que en el marco de sus competencias, realicen como puedan una progresiva disminución de los ratios en todas las aulas, pero las directrices concretas y las obligaciones que marcará la ley que se negocia ahora, irán orientadas a una reducción tasada y con unos plazos específicos, que se concretarán en aquellas aulas que acumulan mayor número de alumnas y alumnos vulnerables. Y esto es así y no en general debido a que para reducir los ratios, la única solución es crear nuevas unidades y/o contratar más docentes o sea, aumentar la inversión educativa, lo cual el limitado presupuesto educativo no puede asumir, al menos con las condiciones actuales y por lo tanto, han decidido centrarse en quienes más lo necesitan, aquellas niñas y niños que están en desventaja educativa por razón de su vulnerabilidad. Esto nos parece adecuado en opinionescolegios, pero a nadie se le escape que no deja de ser un parche. Los recursos son finitos, lo entendemos, pero además no se emplean rigurosamente. ¿Necesita cualquier político de tres al cuarto cinco o seis asesores? Con lo que cobra uno de esos asesores sin función y sin sentido, se contratarían no menos de dos profesores, y hay miles de asesores en España. No es que no haya más dinero, es que no se usa bien, y no se considera prioritario el Sistema Educativo.

Necesidades educativas especiales, centros con gran complejidad social y los cursos claves. Estos serán los campos en los que la ley prevé centrar la reducción de los ratios.

Tenemos en España alrededor de 290.000 niñas y niños escolarizados con necesidades educativas especiales; discapacidades intelectuales, autistas, trastornos comportamentales o del lenguaje u otras tantas necesidades cuya atención tiene que ser la adecuada. Para ello hay que rebajar la carga de las y los docentes, de forma que puedan atender específicamente a cada niña o niño según su necesidad. El segundo campo de actuación serán aquellos centros educativos, colegios e institutos, que concentran familias pobres y altas tasas de inmigración, se calcula que el 80% de los 840.000 alumnos en estas situaciones se concentran en centros públicos concretos, lo que permite una actuación más eficaz. El Ministerio ha de establecer con el INE el índice de vulnerabilidad para decidir dónde actuar primero. En estos centros es donde existe más riesgo de fracaso escolar.

  • La idea es concentrar las mejoras en quienes más lo necesitan, para reducir el fracaso escolar y aumentar la individualización.

Por último, el tercer ámbito donde se reducirán prioritariamente los ratios, sería en los cursos clave, esto es 5º y 6º de Primaria, y 1º y 2º de la ESO. En estos cursos de transición es donde más niñas y niños quedan rezagados.

El Bachillerato es un ciclo muy exigente y actualmente, la individualización es imposible por la especial masificación que esta ley prevé reducir.

Tal como hemos expresado con anterioridad, en opinionescolegios estamos a favor de cualquier medida que aumente el bienestar de las alumnas y alumnos en nuestro país, así como la calidad del Sistema Educativo, y esta propuesta de ley es eso. Pero no dejamos de darnos cuenta de que es una medida parcial y mediocre que no alcanzará a todas/os ni solucionará el problema de fondo, que es la infrafinanciación del Sistema Educativo y por descontado, la mala e ineficaz gestión de los recursos que hay, como suele ocurrir con prácticamente todo lo que es público.

 

2 Comentarios

  1. Carmen Cárcano

    - julio 9, 2026

    Como madre de un niño con TDAH, este artículo me ha parecido muy necesario. Muchas veces se habla de bajar las ratios como si fuera una simple cifra, pero quienes tenemos hijos que necesitan una atención más individualizada sabemos la diferencia que supone que un profesor tenga 30 alumnos o pueda dedicar unos minutos más a cada uno. No es un capricho, es una necesidad para que ningún niño se quede atrás.

    Me parece muy positivo que se priorice a las aulas con alumnado más vulnerable o con necesidades educativas especiales, porque son precisamente esos niños los que más se benefician de una atención personalizada. En nuestro caso, cuando el profesor ha podido conocer mejor a mi hijo y adaptar pequeñas cosas en clase, el cambio ha sido enorme, tanto en su aprendizaje como en su autoestima.

    Ojalá esta medida no se quede solo en una intención y vaya acompañada de más recursos, más docentes y más profesionales de apoyo. Como madre, creo que invertir en educación nunca es un gasto, sino una inversión en el futuro de nuestros hijos. Me ha parecido un artículo muy oportuno porque explica el tema de forma clara y ayuda a entender por qué reducir las ratios puede marcar una diferencia real en muchas familias.

  2. Isabel Laguna

    - abril 16, 2026

    Me parece un paso necesario pero insuficiente. El artículo de Opiniones Colegios acierta de pleno al señalar que el gran obstáculo es la falta de recursos económicos. Todos sabemos que una atención personalizada es imposible con 30 adolescentes en una clase de la ESO, pero centrarse solo en los grupos con «alumnos vulnerables» me genera sentimientos encontrados.

    Por un lado, es de justicia social que los centros con situaciones de pobreza o exclusión tengan más apoyo. Pero, por otro, ¿qué pasa con el resto? La bajada de ratios debería ser un derecho para todo el alumnado, no solo una medida de «emergencia» para zonas conflictivas.

    Ampliando la información (lo que he visto por la red):

    Investigando un poco más en prensa y redes sociales para complementar lo que dice el artículo, he encontrado puntos clave que se están discutiendo ahora mismo:

    Las cifras del Anteproyecto: Según datos del Ministerio de Educación (noviembre 2025), la intención es bajar por ley el tope máximo a 22 alumnos en Primaria (antes 25) y 25 en la ESO (antes 30). Esto es un avance enorme si se llega a aplicar en todos los centros y no solo en los «vulnerables».

    El «alumno que vale por dos»: Una novedad muy comentada en redes es que los alumnos con Necesidades Educativas Especiales (NEEs) computarán como dos plazas a efectos de ratio. Esto me parece brillante porque reconoce que esos niños requieren un tiempo y una dedicación que, de facto, reduce la capacidad del docente para atender al resto si el grupo es grande.

    La brecha entre CCAA: En Twitter (X) hay mucha queja de docentes y familias de comunidades como Madrid o Andalucía, donde dicen que, mientras el Gobierno central negocia estas leyes, sus gobiernos autonómicos siguen manteniendo ratios altísimas o cerrando aulas públicas aprovechando la bajada de natalidad, en lugar de mantener las aulas con menos niños.

    Presupuesto y profesorado: El debate en redes sociales se centra mucho en la «memoria económica». Los sindicatos avisan: bajar ratios sin contratar a miles de profesores nuevos y sin construir más aulas es papel mojado. Muchos padres temen que, por falta de espacio físico en los colegios, la medida acabe guardada en un cajón.
    Como usuaria de la web, creo que noticias como esta nos dan esperanza, pero hay que leerlas con cautela. La LOMLOE ya hablaba de esto, pero la realidad es que hasta que no veamos grupos de 20-22 niños de forma generalizada, la inclusión seguirá siendo una utopía.

    Me alegra que el artículo mencione la vulnerabilidad socioeconómica, porque es donde más falta hace, pero espero que no sea la excusa para no mejorar la educación del resto de los niños. ¡La calidad educativa no debería depender de un código postal!

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